Ficus Negro

El ficus es una de las plantas de interior más populares gracias a su forma de arbolito. Además mejora la calidad del aire, y aporta ese toque verde perfecto, son plantas fáciles de cuidar y crecen rápidamente y puede alcanzar los 30 m de altura en condiciones naturales. Posee ramas péndulas y hojas gruesas de 6-13 cm de largo. 

Que cuidados necesita un ficus?

Iluminación

El ficus como planta de interior necesita grandes dosis de luz, pero sin que esta sea directa. Durante los meses más fríos es importante que reciban mucha luz, mientras que en verano puedes sacarlo al exterior, siempre y cuando lo coloques en un lugar con semisombra para que se quemen las hojas con el sol.

Riego

Puedes hacerlo una vez por semana en verano y cada 15 días en invierno, con cuidado de no encharcar las raíces, que podría provocar que se caigan las hojas o que las raíces se pudran. Para evitarlo, cuando la riegues, elimina los restos de agua que queden en el plato. Asimismo, ten en cuenta, que el ficus es sensible a la mayoría de productos químicos que se encuentran en el agua, como el cloro y el flúor: para que los productos químicos en el agua del grifo se disipen, deja reposar el agua de riego durante la noche. Así, los sedimentos quedarán al fondo del recipiente. Y, cuando riegues, evita echar los últimos centímetros de la botella.

Temperatura

Mantén tu ficus entre los 20 y 25 °C, evitando siempre los cambios bruscos de temperatura. Tampoco son recomendables ni las fuentes de calor ni las corrientes de aire.

Humedad

Los ficus necesitan un ambiente cálido y húmedo, por lo que es recomendable pulverizar sus hojas con cierta frecuencia, especialmente en verano.

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